| INTERVENCIÓN DE IU LV CA A CARGO DE CONCHA CABALLERO SOBRE PROYECTO PRESUPUESTOS |
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Los incumplimientos de Manuel Chaves: en su discurso de investidura prometió para esta legislatura aumento de los medios y servicios médicos. DISCURSO DE CONCHA CABALLERO:
Señoras y señores diputados: Estos son los presupuestos que ponen fin a la legislatura 2000-2004. Tendrían que ser, por tanto, unos presupuestos que contuvieran el conjunto de los compromisos y de las promesas que se hicieron en la anterior campaña electoral. Algún dirigente político llamaba a "mentir poco" en las próximas elecciones. Pues bien, si hay un momento para la verdad es en el debate de Presupuestos. Las grandes palabras, las grandes promesas no son nada si después de no se acompañan de las cifras y estas de las realizaciones. Me enseñaron hace tiempo que lo que no está en los Presupuestos no existe, y en buena medida es verdad, pero hay cosas como la participación, el talante con el que se gobierna, la capacidad de diálogo y de propuesta, la libertad de la sociedad que no cabe en los números. Vamos a analizar el proyecto de presupuestos a la luz de los cambios que el futuro nos depara: la nueva construcción europea, el papel de Andalucía en ella. También vamos a analizarlos a la luz de los cumplimientos y los incumplimientos del gobierno andaluz, pero sobre todo vamos a analizarlos, discutirlos, criticarlos y presentar alternativas a la luz de las necesidades sociales, de los ciudadanos normales que son sus destinatarios. No lo vamos a hacer en clave de confrontación sino de alternativa. Una alternativa de izquierdas y social.
De todas las necesidades sociales, que son muchas, voy a orientar mi intervención sobre todo hacia: Los jóvenes, una fuerza laboral desaprovechada y subvalorada. A los mayores, que no pueden ser considerados un sector fuera del valor del consumo. A los pequeños empresarios, las pymes, la economía social que sustentan el 80 por ciento del empleo en nuestra comunidad.
Es este un discurso construido sobre nuevos valores: Confianza en el desarrollo propio de Andalucía
La autonomía andaluza ha traído un mayor desarrollo de nuestra Comunidad. En 23 años de nuestra autonomía se han producido cambios que es necesario saludar: - un aumento de las infraestructuras
Sin embargo, el actual marco sólo tiene vigencia hasta el 2006, donde se prevé una reforma derivada de la ampliación, en la que Andalucía sin duda perderá, tanto en fondos agrarios como en los fondos de cohesión. Hay dos responsabilidades que asumir: La primera del gobierno central, que en su empecinamiento en la alianza con el guerrero americano, se enfrenta abiertamente a la Europa que contribuye en mayor medida a los fondos agrarios, de cohesión y sociales europeos, como es Alemania y Francia. ¿Va a solicitarle el Sr. Aznar a Bus los fondos de cohesión? Por otra parte, ¿por qué el PP no quiere que Andalucía se siente con voz ante Europa para defender el olivar , el algodón, sus producciones? Por otra parte, hay responsabilidad de la administración autonómica: Es preciso destacar la IRRESPONSABILIDAD del Gobierno andaluz de no haber aprovechado este tiempo político para introducir las reformas necesarias en la estructura económica y social. Lejos de ello, el gobierno andaluz ha renunciado a cualquier reforma económica, política y social y se ha instalado en la simple gestión de un presupuesto cada vez más cuantioso. A pesar de eso, y no podemos alegrarnos de ello, como al parecer hace el PP, Andalucía sólo alcanza el 65 por ciento de la renta media europea y es la penúltima región en convergencia europea. Aquí se puede apreciar que, aunque ha habido crecimiento, la liebre corre más que la tortuga, y o cambiamos de política económica o tardaremos un siglo en alcanzar la media europea. Los años de bonanza económica no se han aprovechado por los poderes públicos para reorientar nuestra agricultura, dotarla de una competitividad no sólo en la cantidad de producción, sino también en su diversificación, la creación de una potente agroindustria o un desarrollo pionero respecto a la agricultura ecológica. La incorporación de Investigación y Desarrollo al sector agrario ha sido mínima y su industrialización muy pequeña respecto al enorme potencial de nuestra agricultura. Los recursos básicos del agua, el gasto energético, la dependencia en las redes comerciales no han sido en modo alguno abordados. En estos momentos, la oposición a la sucesivas OCMs y a la Política Agraria Comunitaria es sólo una política necesaria, pero tremendamente ineficaz, si no se abordan al tiempo todos los anteriores problemas.
Ustedes mismos afirman, junto con el banco de España, que hay una burbuja inmobiliaria a punto de estallar. Pues bien, señora Consejera, Andalucía está hoy sentada en dos grandes burbujas de gran inestabilidad: No hay respuestas a esto en sus presupuestos. NUESTRA ALTERNATIVA ES APOSTAR POR EL CRECIMIENTO PROPIO DE ANDALUCÍA. Desde hace tiempo debimos haber apostado por esta senda, aprovechar los recursos del crecimiento económico para dar vigor y oportunidades a nuestros sectores productivos, al impulso de nuestra sociedad, a los que de verdad, con su esfuerzo y trabajo crean empleo o realizan la producción. Estos son los nuevos retos a los que debemos dar respuesta pero tenemos, también nuestros viejos problemas que resolver y ante los que, de ninguna forma hay que volver la cara. Sr. Consejera no vale el triunfalismo, ni la elegante bajada del telón.
II LOS PROBLEMAS SOCIALES
Los ciudadanos andaluces no comparten el triunfalismo de sus cuentas. Según la encuesta de este verano, realizada por ustedes mismo, el 20 por ciento considera la situación económica mala, el 45 por ciento regular y sólo el 31 por ciento entre buena y muy buena (Fuente: Encuesta General de Opinión de Andalucía. Julio 2003). A renglón seguido hablan del principal problema: EL PARO 595 MIL andaluces en paro. De entre ellos 332 mil mujeres. No puede ser moderno ni consentible que 28 de cada cien mujeres que desean trabajar no puedan hacerlo, ni que el 30 por ciento de los jóvenes estén en paro (Fuente: Datos EPA tercer trimestre 2003) Me puede usted contestar que se han realizado muchos contratos a mujeres, evidentemente, o argumentar que ha subido la tasa de actividad, es decir, el número de mujeres que desean trabajar fuera del hogar. Ante esto le debo contestar que actualmente sólo 39 de cada cien mujeres son activas, pero que en un plazo de unos diez años lo serán más del cincuenta por ciento. ¿Vamos a tener un mercado laboral que las acepte? ¿Vamos a tener unas empresas que den igualdad de oportunidades? ¿Vamos a cobrar lo mismo hombres y mujeres, no un treinta y cinco por ciento menos como actualmente ocurre? ¿Vamos a seguir dando subvenciones a empresas que no renuevan contratos a mujeres embarazadas, que no pagan por igual a hombres y mujeres, que no promocionan, que siguen pidiendo secretarias y administrativas? ¿Qué políticas se dibujan en estos presupuestos para poner fin a esta situación? Un pacto andaluz por el empleo, tiene que ser un pacto por la igualdad de las mujeres y por los jóvenes andaluces. Sin estos dos sectores, no estamos hablando de nada en materia de empleo. Esta sociedad está cometiendo una verdadera injusticia con la juventud: la de mayor preparación de toda la historia de nuestro país y la que obtiene empleos de peor cualificación, peor retribuidos y de menor duración. Ustedes tenían un mandato: crear empleo de calidad. Con datos del año 2002 (como último ejercicio cerrado) los algo más de tres millones de contratos que se hicieron en Andalucía (contratos, que no puestos de trabajo **Fuente Anuario Estadístico de Andalucía 2002), se repartieron de la siguiente forma: En cuanto a duración, un millón trescientos mil contratos fueron para menos de un mes. Sin embargo, las políticas de empleo reparten cientos de millones de euros en fomento de la contratación y sólo consiguen según el Anuario Estadístico de Andalucía 29.000 contratos por estas modalidades. Gastamos, además, 265 millones de euros en una Formación Profesional Ocupacional no reglada, con mal funcionamiento y eficacia, mientras tenemos bajo mínimo la Formación Reglada, los módulos profesionales que sí que prestan una mayor cualificación y educación.
PLANES SECTORIALES DE EMPLEO UN FUNCIONAMIENTO CONCERTADO DEL SERVICIO ANDALUZ DE EMPLEO. Una de las novedades presupuestarias que saludamos es la creación del Servicio Andaluz de Empleo que asume plenas competencias después de haber conseguido las políticas activas de empleo. En política, como en todo, tan importante es lo que se haga como la forma de hacerlo. Consideramos que el SAE tiene que ser un ejemplo público de: Por ello, llamamos la atención de que sus primeros contratos, se hayan hecho sin la necesaria publicidad, en precario y sin la transparencia necesaria.
La vivienda ha subido en los últimos siete años el cien por cien. Junto con el aumento del precio de la vivienda se ha producido un desplazamiento de la población urbana hacia las áreas metropolitanas de las ciudades, donde el precio de la vivienda es menor que en las grandes ciudades, pero donde los equipamientos públicos como los colegios o los servicios públicos no están solucionados. Si en los años 60 se produjo el éxodo del campo a la ciudad, hoy se está produciendo un éxodo de la ciudad a las áreas metropolitanas. Las ciudades andaluzas, por la carestía del precio de la vivienda, se quedan para las rentas más altas, para las personas mayores, y para los barrios de menores recursos. Quiero decir con esto que el precio de la vivienda no sólo nos está hipotecando por encima de lo razonable a la mayoría de las familias andaluzas sino que está cambiando la fisonomía y la vida de las ciudades andaluzas. Intervenir en la vivienda es facilitar el acceso de la mayoria a un derecho constitucional, pero es también defender nuestro sistema de ciudades, nuestras formas de vida, la independencia de los jóvenes e incluso el comercio local. Sin embargo en materia de vivienda las grandes promesas y anuncios, no se corresponden con la realidad de la inversión prevista, ni con los ritmos de ejecución. La vivienda social, la vivienda de promoción pública, sigue ocupando un lugar anecdótico en el mercado inmobiliario. Los planes de la vivienda no se cumplen. Los datos de la propia Consejería nos dicen que el anterior plan, que acaba de terminarse sólo supuso la construcción de 59.000 viviendas de promoción pública de las 71.000 previstas, mientras que el mercado de renta libre puso en venta 506.000. Para el presente año solo se han presupuestaron 287 millones de euros (++ Fuente: Pag. 99 presentación de presupuestos) , muy insuficientes para ese "verdadero plan de choque" que necesita este sector.
No son solo los indicadores de empleo los que nos separan de la media europea y estatal, también son los indicadores sociales y de calidad de los servicios públicos. Mejorarlos tiene que ser un reto continuo de la Comunidad Autónoma Andaluza y, por tanto, de su presupuesto. La mejor modernización de nuestra Comunidad tiene que venir de la mano de una mejora importante de la Enseñanza Pública. La Consejería de Educación está vendiendo estos presupuestos como un aumento espectacular. Ojalá. Es verdad que sube Universidad y Formación del Profesorado, pero lo demás se sitúa en un aumento del 3 al 6 por ciento. Es preciso invertir al menos en estos sentidos: - Mejorar la red de centros. Hay todavía muchos alumnos subidos al autobús, muchos centros de enseñanza sin las dotaciones necesaria. En primaria y secundaria la inversión de 68 millones de euros no garantiza, ni por asomo la construcción de los nuevos centros. La introducción de las nuevas tecnologías es importante, pero ¿Qué me dicen de aumentar los viejos recursos de los profesores y los libros? ¿Qué me dicen de bajar la ratio de alumnos por aula y los profesores de apoyo? ¿Qué hay en los presupuestos respecto a la cobertura de las bajas, verdadero factor de desprestigio de la escuela pública? ¿Por qué se han congelado las partidas para funcionamiento de los centros públicos? ¿Por qué, señora Consejera, aprender música en nuestra comunidad es una verdadera carrera de obstáculos?
En el campo de la Salud, el Presidente de la Junta de Andalucía en su discurso de investidura prometió para esta legislatura lo siguiente: - Completar al 100 por cien la dotación de Centros de Salud Las inversiones en Salud son prácticamente simbólicas, de tan solo 214 millones de euros, sólo el 3,2 por ciento del presupuesto . La mayor parte de los hospitales comarcales ni se han comenzado. La atención buco-dental sólo atiende a niños hasta 9 años. LOS SERVICIOS SOCIALES En la presentación usted afirma algo que IU LV CA compartimos plenamente: Es decir, consolidar derechos para los mayores, las minusvalías, los menores, la familia, así como ese 20 por ciento de los andaluces que se sitúan en el umbral de la pobreza. En la atención a los mayores, el Presidente de la Junta de Andalucía prometió 10.000 plazas, para atender la demanda existente. Sólo existen 5.265 al día de hoy y estos presupuestos apenas hacen nada al respecto. Crece, y es preciso reconocerlo, el salario social, tan necesario para los más de 20.000 andaluces que carecen de todo recurso económico La inmigración, los problemas que plantea, el terrible drama de las pateras en nuestras costas no obtiene respuesta en estos presupuestos y son las organizaciones humanitarias las que más se implican frente a las grandes declaraciones de las administraciones. El programa estrella en materia de bienestar social es el PLAN DE APOYO A LA FAMILIA con estos indicadores: Quiero recordarle que para obtener ayudas esté el limitante de la renta pero también, en muchos casos el requisito de que los dos conyuges trabajen, con lo que se priva de atención precisamente a las mujeres que más lo necesitan.
Es evidente que la competencia económica bajo la premisa de bajar los salarios y suprimir derechos no es ni admisible ni siquiera rentable. La incorporación de la innovación y el desarrollo tecnológico son factores que hay que mimar para el futuro de Andalucía. - Aumentar un 20 por ciento la Investigación Científica Antes de pasar al bloque final, permítame mostrarle nuestra decepción con la falta de cumplimiento de las previsiones económicas del Plan Energético de Andalucía. Solo 39 millones de euros se van a destinar a paliar la dependencia energética de nuestra comunidad, a aprovechar nuestro sol y nuestro aire para bajar la contaminación y reducir la enorme factura de la importación de petróleo , que supone el 45 por ciento de las importaciones andaluzas. Asimismo, debo referirme al Presupuesto de la RTVA, que supera los 200 millones de euros,de los cuales 146 millones son de todos los andaluces. Presupuesto superior a la Consejería de Cultura y con el que se hace tan escasa cultura. ¿No es hora de pedir un compromiso de calidad a la televisión pública para este dinero de todos? ¿No es hora, señora Consejera de que cambie, se modernice (ya que tanto les gusta el término) y deje de presentar estereotipos sociales y una lamentable imagen de las mujeres andaluzas?
Mientras que no se llevan a cabo estas reformas, proliferan empresas mal llamadas públicas (porque su funcionamiento es privado), organismos, consorcios, fundaciones que administran una parte importante del presupuesto de la Junta de Andalucía. Contando con los organismos autónomos 9.000 millones de los 22.000 millones que componen el presupuestos se administran "fuera" de las Consejerías. Proliferan los servicios externos, los contratos de asesoramiento, la obligación de hacerse autónomo para prestar servicios a la administración, los gastos que no se controlan en este presupuesto, las informaciones que no se dan a este Parlamento. Según la encuesta de opinión que antes le cité el sentimiento que más expresan los ciudadanos ante la política es el de la desconfianza. Desconfianza en la veracidad de lo que se dice, la falta de correspondencia entre lo que se dice y se hace. La proliferación de altos cargos, el excesivo gasto en publicidad institucional, el abuso de estudios y proyectos técnicos, las altas retribuciones de los directores de las empresas públicas...seguramente son el chocolate del loro de estos presupuestos. Pero ese chocolate habla mal de la política y de la acción pública andaluza. Asimismo, se corresponde mal con una política llamada de izquierdas la renuncia a lo público, la continua concertación privada de servicios, desde los comedores escolares, hasta las residencias de mayores, así como el enorme volumen de empleo en precario que existe en la administración.
Consideramos, para finalizar, que es necesario un cambio de política económica y del poder político en Andalucía. Llevan demasiado tiempo gobernando y se nota el agotamiento de su modelo. Es preciso un nuevo impulso, un cambio de política económica, otra forma distinta de gobernar Andalucia. Ante esto, la respuesta no es la derecha, una derecha que no cree en Andalucía, en sus posibilidades, en sus recursos. Una derecha que a duras penas acepta el Estatuto de Autonomía y pone el grito en el cielo si se pretende aumentar el poder y la soberanía de Andalucía, o se rie ante la necesidad histórica de nuestra comunidad de tener voz propia ante la Unión Europea. Una derecha que regatea la financiación necesaria para Andalucía y pretende construir España, no con solidaridad y con reparto, sino a garrotazos y descalificaciones. El cambio necesario es de carácter social: que la sociedad cuente, participe, se implique. Uno de los obstáculos para el desarrollo de nuestra tierra es la tremenda desarticulación social que padece, la falta de poder público de la ciudadanía y de sus movimientos sociales. Una pequeña parte del crecimiento andaluz es, y quiero agradecerlo aquí, de los inmigrantes, de quien tal mal hablan algunos, pero que han aumentado nuestra riqueza, nuestras cotizaciones a la seguridad social, como los andaluces hicimos hace años en toda Europa. Este mes 36 inmigrantes murieron en el Estrecho en un Titanic de esperanza. José Martí decía que : "Quien quiera que fomente y propague el antagonismo y el odio entre las razas, peca en contra de la humanidad" y que "la modernidad", cuya creación compartía con su amigo Rubén Darío, seria multicultural e interracial o no sería modernidad. Por tanto, construyamos la modernidad andaluza contando también con aquellos que Sevilla, noviembre 2003 |




















